Desde que me acuerdo mis sueños han estado ligados con los viajes. He vivido en países y ciudades y pueblos donde dejarme absorver por la cultura ha sido lo más importante. Fue por conocer los rincones más exóticos que decidí trabajar en turismo. Llevo 10 años en esas. Soy consultora en estrategia turística. He viajado Colombia al derecho y al revés, aún me faltan muchos destinos. He viajado por trabajo y por placer. Cada año viajo al menos a un destino de Colombia que no he visitado antes, y repito otro que me haya gustado mucho pero siempre le busco algo nuevo, algo que antes no conocía o no había disfrutado.
Me encanta viajar con morral, descomplicada, pero también disfruto del placer del buen servicio, de la buena comida, de las sonrisas, del clima, de la naturaleza y de la cultura. Tengo que decir que soy vegetariana y no es tan fácil que viajando, la gente lo entienda. Pero en Colombia la disposición para que uno esté a gusto y esté feliz hace que en cualquier destino se adapten a mi de la mejor manera posible.
Un día, pensando en que quería viajar con una razón más de fondo, pensé en el té y en la cultura al rededor de las infusiones de hierbas. Pensé que desde siempre la humanidad ha disfrutado de esta ambrosía y que en mis viajes, sin importar el país, la ciudad, el pueblo siempre me han recibido con algún tipo de infusión de la tierra. Decidí crear un proyecto que se llama Taller de Té (www.tallerdete.com) y se convirtió en una forma de conocer el mundo y unir culturas a través del té y las infusiones, y las mezclas. También se volvió mi en oficina y en un espacio que gira alrededor de la vida tranquila y de los viajes.
Y esta es mi vida hasta ahora... pero el viaje sigue. Como dijo David Bowie, no se hacia dónde iré desde aquí, pero seguro no será aburrido!
