Entradas del blog categorizadas bajo Álvaro Jiménez Arques
El Departamento del Huila, al sur de Cundinamarca alberga un territorio único para explorar. A mi juicio, a día de hoy, el turismo colombiano se encuentra en ese punto ideal, sin llegar a ser masificado e industrial; en el que el visitante puede sentirse viajero, no un simple turista tipo, y donde puede también sentirse descubridor de sitios privilegiados y con esencia. Conocidos, sí, pero no sobreexplotados.
Al día siguiente comenzamos con una caminata por un sendero habilitado a través de la selva, mientras nos iban contando acerca de las diferentes especies de plantas, árboles, insectos y aves. De entre todos, me llamó la atención uno que mudaba periódicamente de corteza para liberarse de otras plantas parásitas y me quedé sobrecogido con el tamaño de las raíces, que serpenteaban enormes y se entremezclaban por el suelo, compitiendo entre sí. Bordeamos la base de una acacia impresionante de 50 metros antes de llegar a la que teníamos que trepar, de unos 15 metros menos. Mediante dos cuerdas verticales, teníamos que llegar a la copa, impulsándonos primero con las piernas y subiendo los enganches de las manos después, que se fijaban a la cuerda. Una especie de movimiento de gusano de seda y un buen ejercicio para los antebrazos. Como casi siempre, el esfuerzo merece la pena, ya que arriba el premio era para los sentidos.
Existe una ciudad de nombre Leticia, que se encuentra 730 km al sur de Bogotá. Con casi 40.000 habitantes constituye la capital del Departamento del Amazonas de Colombia y, a pesar de estar totalmente aislada por carretera del resto del país, cobra importancia como puerto fluvial en medio de la triple...